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Brote de Listeriosis en España

Estos días la bacteria Listeria se ha empecinado en darse a conocer a todo el mundo y más concretamente la especie Listeria monocytogenes, por un brote de listeriosis causado por carne mechada elaborada y comercializada por una empresa cárnica sevillana.

Es totalmente normal que la gente se alarme al enterarse que una práctica diaria tan habitual como comer, pueda ocasionar un trastorno muy serio para su salud y sobre todo para un grupo poblacional en concreto como son los ancianos, los niños, los bebes y las mujeres embarazadas. Pero hay que describir la problemática surgida por el brote de listeriosis de manera correcta y no avivar el alarmismo como es habitual en los medios de comunicación generalistas.

En primer lugar comentar que todos los países miembros de la Unión Europea disponen de herramientas (medidas de prevención) de obligado cumplimiento para todas las empresas alimentarias, que minimizan en gran medida la aparición de brotes de listeriosis y otro tipo de enfermedades de transmisión alimentaria, y a los datos nos remitimos, hay que ver únicamente el porcentaje de alertas alimentarias provocada por brotes de listeriosis en los países miembros de la Unión Europea y observar que el porcentaje es bajísimo, y todo gracias a las medidas de control de obligado cumplimiento que llevan a cabo cada una de las empresas alimentarias.

La administración pública,  a través de sus departamentos correspondientes, salud pública en este caso, y con los medios que actualmente disponen, hacen cumplir a todas las industrias alimentarias las medidas de control que establece la Unión Europea mediante los diferentes Reglamentos de obligado cumplimiento.

Los datos lo dejan claro y con la cantidad de alimentos listos para el consumo que se ponen en el mercado y se consumen en toda la Unión Europea, el porcentaje de alertas alimentarias por listeriosis es bajísimo, el problema es que por muy bajo que sea, cuando surge uno, debido a la gravedad del mismo por la sensibilidad a distinto grupos poblacionales (ancianos, niños, bebes y mujeres embarazadas), este siempre es noticia. Pero lo que hay que dejar bien claro a la opinión pública es que podemos estar tranquilos a la hora de consumir alimentos listos para el consumo como la carne mechada y otro tipo de productos.

Conseguir el riesgo “cero” es complicado, pero se trabaja muchísimo en ese sentido y las herramientas establecidas por la Unión Europea están siendo muy eficaces, tanto para prevenir alertas como para retirar del mercado alimentos implicados en una alerta alimentaria en el menor tiempo posible, pero por desgracia siempre hay operadores económicos de industrias alimentarias que por ahorrarse un euro en las medidas de control ponen en riesgo la salud del consumidor, pero por suerte, estos son una grandísima minoría.

Pero vamos a aprender un poco más sobre la Listeria y así conocer su riesgo real y de esta forma poder entender el gran trabajo que realizan la gran mayoría de empresas alimentarias controladas por los departamentos de Salud Pública correspondientes, para minimizar el riesgo de la aparición de brotes de listeriosis.

Listeria pertenece a un grupo de bacterias presentes en el intestino de los animales, personas sanas y en el medio ambiente presentando gran resistencia en alimentos ácidos, con alto contenido en sales, y a bajas temperaturas, de forma que puede sobrevivir meses en alimentos refrigerados, pudiendo causar a personas sensibles la enfermedad conocida como listerioris por consumo de alimentos contaminados.

La listeriosis es una zoonosis y enfermedad de origen alimentario, es decir que se transmite a los humanos a través del consumo de los productos alimenticios contaminados con Listeria monocytogenes. Por lo general, esta bacteria puede causar gastroenteritis con fiebre, dolor de cabeza, malestar estomacal y vómitos pero sin mayor repercusión en adultos sanos. Cualquier persona puede contraer la enfermedad pero afecta de forma más severa a personas con el sistema inmunológico debilitado. Es una enfermedad infrecuente pero seria, de elevada tasa de mortalidad (20-30%) en sectores poblacionales de elevada susceptibilidad (ancianos, bebes, niños y mujeres embarazadas), comparada a la de otras toxiinfecciones alimentarias.

La Listeria monocytogenes es la más relacionada con Listeriosis en humanos por su gran resistencia en condiciones poco favorables. Las bacterias del género Listeria son ubicuas, es decir, están ampliamente distribuidas en el medio ambiente encontrándose en tierra, aguas, materia fecal, vegetación, ensilados y en el entorno de la producción de alimentos. Se encuentran en el intestino de animales y personas que actúan, en general, como portadores subclínicos de la misma. También se encuentran en el suelo, paredes, techos y equipos de plantas de procesado de alimentos, por lo que es muy difícil de erradicar en establecimientos de fabricación de productos alimentarios.

Listeria monocytogenes es resistente a ambientes poco favorables para el crecimiento de otras bacterias, como pueden ser los ambientes ácidos o de alto contenido en sales, así como su capacidad de sobrevivir y multiplicarse a temperaturas de refrigeración <5ºC. También puede crecer muy lentamente en alimentos con pH neutro y con un alto contenido de nutrientes a temperaturas alrededor de 0ºC y puede sobrevivir a temperaturas de congelación de −18ºC durante meses en diferentes alimentos.

Listeria monocytogenes es resistente a tratamientos térmicos al límite de la pasteurización, por ejemplo, 74 ºC / 1 segundo en leche cruda o de 82 ºC en el caso de carne de ave envasada al vacío. La resistencia al calor aumenta en condiciones favorables de pH, actividad de agua y si ha habido crecimiento a temperatura ambiente antes del tratamiento térmico.

Son principalmente cuatro, las vías de transmisión de la bacteria y estas son:

    – A través del consumo de alimentos contaminados con dicha bacteria. Actualmente se reconoce que la mayoría de los casos de listeriosis humana son de transmisión alimentaria (99%)            por falta de higiene, contaminación cruzada, inadecuado procesado de los alimentos tanto en la transformación de los alimentos en la industria como en la preparación y cocinado de los          alimentos en el hogar.

    – De madre embarazada a feto.

    – Por contacto con animales enfermos, lo cual es poco frecuente, como son los casos de veterinarios y ganaderos después del parto de un animal infectado sin protección.

    – Nosocomial (adquisición hospitalaria): en obstetricia y ginecología es muy poco frecuente.

¿En qué tipo de alimentos podemos encontrar la bacteria?

La Listeria monocytogenes puede presentarse tanto en alimentos vegetales como animales, aunque la listerioris se suele asociar mayormente a quesos a base de leche cruda poco curados y otros derivados lácteos elaborados con leche cruda o sin pasteurizar, frutas y verduras crudas, patés y pescados crudos o ahumados en frío, carne de rumiantes y aves, y embutidos cocidos y curados. También puede encontrarse en comidas preparadas listas para su consumo de origen vegetal, lácteo, marino o cárnico.

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