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Todo sobre la inspección de sanidad

Las inspecciones de sanidad pueden resultar una experiencia estresante desde su propio anuncio. Es difícil sustraerse a la ansiedad de tener todo listo para evitar la frustración de que, justo en el tiempo de inspección, eso que siempre ha funcionado bien no lo haga correctamente. Pero es importante recordar que una inspección de sanidad no busca motivos para cerrar ningún negocio. Se realizan inspecciones de salud para asegurarse de que los productos, en especial los alimenticios, se manipulen y preparen de acuerdo con las regulaciones estatales y locales para proteger al público. En este artículo de CTSAlimentaria vamos a ver algunas recomendaciones generales para afrontar con tranquilidad esa próxima inspección.

¿Qué necesito para pasar una inspección de sanidad?

En cualquier industria relacionada con la alimentación, incluido el sector de la hostelería, es obligado contar con un APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control o HACCP, en su nomenclatura internacional en inglés). Se trata de un sistema de verificación que posibilita la puesta en práctica de controles preventivos básicos, como análisis de alimentos,  que evitarían las infracciones de la normativa y las posibles intoxicaciones alimentarias.

Este tipo de protocolos debe estar correctamente implementado y facilitará pasar las inspecciones sanitarias. Generalmente se necesitarán técnicos especializados para establecer este tipo de sistema y su asesoramiento experto ayudará a tenerlo listo y cumpliendo con la normativa vigente en cada zona.

La inspección comprobará en su visita el cumplimiento de la empresa con la normativa sanitaria y, para ello, generalmente se controlará que toda la documentación requerida está en regla.
Junto a los ya comentados registros del plan APPCC se deberá disponer de las pertinentes tarjetas de manipulador de alimentos y los certificados de formación del personal en manipulación de alimentos.

También será necesario tener actualizado el certificado de tratamiento de plagas y los registros, si procede, sobre el mantenimiento de la cadena de frío; así como las revisiones de seguridad de la maquinaria implicada en los procesos.

Además de la revisión de documentos, se controlará la adecuación de las infraestructuras del negocio. Por supuesto los alimentos almacenados no deberán presentar riesgo de caducidad. La maquinaria que se use en el procesamiento de alimentos deberá ser la adecuada para esa labor y el equipamiento deberá estar limpio. Se acreditará un plan de limpieza y desinfección y su cumplimiento.

Los inspectores podrán interactuar con los trabajadores para comprobar que conocen las regulaciones relativas a la manipulación segura de alimentos.

Consejos para tener una correcta inspección de sanidad

¿Qué factores debo tener en cuenta en una inspección sanitaria?


Para poder asegurarse de que nuestro negocio está listo para una inspección es importante empezar repasando lo que conocemos sobre las regulaciones de la industria de servicios de alimentos. Contar con la asesoría de una empresa especializada, si se necesita para estar al día, es siempre un recurso útil y que puede evitar problemas y sanciones.

Requisitos para una correcta inspección de sanidad

  • Documentación en regla, ordenada y bien localizada.
  • Ante todo, orden y limpieza; tanto en las instalaciones como en los procesos.
  • Correcto almacenamiento y caducidad de todos los productos.
  • Adecuación, seguridad y limpieza de todos los equipamientos.

Para que no se nos pase ningún factor a tener en cuenta, y que sea aconsejable cuidar especialmente de cara a prepararse para una próxima inspección, podemos recurrir a nuestro APPCC.

Revisión de nuestro APPCC

Empecemos por revisar el plan APPCC, porque además de ser un documento que va a ser controlado por la inspección es también una herramienta muy útil para prepararse para una inspección sanitaria. Este plan, como indica su nombre, analiza los posibles peligros que pueden presentarse y nos detalla los puntos críticos en que vamos a poder controlarlos o intervenir para evitarlos.

Contar con este sistema bien implementado será de mucha ayuda, porque nos llevará directamente a los puntos que la inspección va a revisar, y nos identifica qué partes de los procesos realizados pueden mostrar riesgo de contaminación. De este modo podremos adelantarnos y controlar de antemano el correcto funcionamiento de los puntos concretos que se van a inspeccionar. Una vez que se han identificado los peligros, es más sencillo tomar medidas para prevenir una posible infracción.

Para tener una buena inspección de sanidad hay que llevar la documentación al día y una buena limpieza del lugar del trabajo

Consejos para preparar una inspección sanitaria

Familiarizarse con las infracciones comunes del código de salud. Estar siempre atentos a los problemas clave de seguridad y las violaciones comunes del código de salud.

Consultar con los departamentos de salud local para tener claro qué formularios de inspección sanitaria se están utilizando de modo que podamos tener una buena previsión de qué áreas van a ser controladas y bajo qué parámetros.

Realizar autoinspecciones periódicas por nuestra cuenta. Después de estas autoinspecciones, revisaremos los resultados con los trabajadores analizando las acciones correctivas para evitar cualquier posible infracción.

Comprobar que los empleados están preparados para responder con soltura cualquier consulta que pueda hacerles el personal de la inspección de sanidad. Evitaremos que una respuesta imprecisa o nerviosa pueda complicar los resultados de la inspección.

Estar al día con la documentación y los registros. Continuar controlando la preparación y el almacenamiento de alimentos, incluso después de una autoinspección. Mantener a todo el personal actualizado en su formación sobre seguridad alimentaria para que puedan garantizar el cumplimiento en todo momento.

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